Firmado el acuerdo de teletrabajo en ADIF. Valoración de CGT
En el día de ayer, 16 de junio, la dirección de ADIF firmó el acuerdo de teletrabajo con la mayoría de los sindicatos del Comité General de Empresa, que se incorpora al convenio y comenzará a aplicarse cuando finalice la crisis sanitaria.
El derecho al teletrabajo en buenas condiciones es una reivindicación muy sentida en la plantilla, especialmente en las oficinas. Desde hace años, frente a las propuestas de CGT y del resto de sindicatos de clase, la dirección de la empresa se ha negado a regularlo, porque rechazaba su aplicación generalizada en los puestos en los que el teletrabajo es posible y porque prefería aplicarlo a dedo y sin regulación.
El acuerdo de teletrabajo firmado ayer supone una mejora respecto a la situación actual de desregulación total y facilitará que una vez superada la crisis sanitaria, en algunos casos, algunas personas trabajadoras puedan hacer teletrabajo, si su subdirección lo permite. En este aspecto, el acuerdo de teletrabajo supone una mejora respecto a la situación actual. Otros aspectos positivos del acuerdo son el respeto al horario, a las retribuciones y el derecho a la desconexión digital.
Sin embargo, el acuerdo también presenta importantes limitaciones.
- El acuerdo no recoge el compromiso de la empresa de elaborar junto con la representación de las personas trabajadoras un catálogo de puestos de trabajo en los que es posible el teletrabajo. Esta es el aspecto más negativo del acuerdo, porque en la práctica supone que no hay derecho al teletrabajo, sino que en cada puesto, la dirección de la empresa decidirá si permite el teletrabajo. Y en esta empresa, todas sabemos lo que eso significa: los subdirectores que estén a favor del teletrabajo permitirán teletrabajo en sus equipos y quienes sean reacios, no lo permitirán.
- El segundo aspecto negativo es que el acuerdo establece que para hacer teletrabajo es necesaria una antigüedad de un año en el puesto. Esto no tiene sentido desde el punto de vista de la organización del trabajo, no ayuda a ofrecer un buen servicio público, desincentiva la movilidad y perjudica a la mayoría.
- Tampoco el acuerdo garantiza que la empresa proporcione los medios de trabajo, incluyendo pantallas y sillas en los casos en que las personas trabajadoras así lo soliciten.
- El cuarto aspecto negativo es que el acuerdo no fija las compensaciones por los gastos del teletrabajo (conexión a internet, luz, calefacción…).
- Y por último, el acuerdo deja fuera a jefes y jefes de área.
En resumen, nos encontramos ante un texto que supone un paso positivo respecto a la situación actual de desregulación total del teletrabajo, pero que presenta importantes carencias que dejan en manos de la dirección la decisión final sobre quién podrá hacer teletrabajo y quien no. Ante esta situación, CGT ha consultado a la afiliación, que de forma mayoritaria se ha pronunciado en contra de la firma del acuerdo, si bien una parte importante de las personas afiliadas han considerado que se debía aceptar el acuerdo por suponer una mejora sustancial.
CGT respeta la decisión de la afiliación y en consecuencia no firma ni acepta el acuerdo de teletrabajo. Desde la comisión de seguimiento del convenio y desde el resto de ámbitos, seguiremos reclamando un teletrabajo en buenas condiciones, con derechos y garantías, y un catálogo de puestos que recoja los puestos que pueden realizarse en teletrabajo según criterios objetivos.
Añadir por último que en el día de ayer, la dirección de ADIF firmó una orden para regular el teletrabajo del personal de dirección. La normativa es parecida a la negociada con las organizaciones sindicales para el personal de convenio, pero en el caso del personal de dirección, la empresa insiste en no negociar nada con los sindicatos.