Vamos a movilizarnos por el derecho al teletrabajo regulado y en buenas condiciones en ADIF y RENFE
ADIF y RENFE se mantienen firmes en su decisión de no permitir teletrabajo en buenas condiciones y ni siquiera cumplir los acuerdos firmados.
En las dos empresas públicas, lo único que permite la dirección es un día de teletrabajo a la semana, una medida simbólica sin apenas impacto real, cuando en los acuerdos firmados por ambas empresas se establecía la posibilidad de realizar teletrabajo hasta tres días a la semana.
En ADIF, el pasado día 13 de octubre se reunió la comisión de seguimiento del acuerdo de teletrabajo. La reunión fue un acto protocolario, sin contenido, de menos de 30 minutos, en la que la dirección dejó claro que no tiene intención de aplicar el acuerdo, argumentando que el acuerdo no entra en vigor hasta que no terminen las medidas sanitarias de la pandemia de COVID, unas medidas sanitarias de las que no hay previsión de finalización y que bien pueden prolongarse indefinidamente.
A la hora de la verdad, el discurso de las direcciones de ADIF de modernización y mejora de la gestión se queda en nada.
El teletrabajo voluntario y con una buena regulación, no solo mejora la vida de las personas trabajadoras, sino que además permite trabajar mejor y dar un mejor servicio para el ferrocarril público.
Pero esto a la dirección de ADIF le importa poco. Pesan más la preferencias personales de la alta dirección, su resistencia al cambio y sus dificultades para superar métodos de dirección más propios de los años 50 del pasado siglo que del siglo XXI.
Ante esta situación, desde CGT hemos propuesto al resto de sindicatos de ADIF y RENFE la convocatoria de asambleas en las oficinas de Madrid, donde más personas trabajadoras están afectadas por esta nueva cacicada. Y también hemos propuesto la realización de concentraciones en las puertas de las oficinas durante la pausa del bocadillo para reclamar el derecho al teletrabajo en buenas condiciones y unas empresas públicas con formas de organización del siglo XXI.
Ni RENFE ni ADIF quieren dar un solo paso hacia el teletrabajo y la modernización de las empresas públicas.
El derecho al teletrabajo regulado y en buenas condiciones lo conseguiremos como se han conseguido el resto de derechos: luchando.